sábado, 27 de abril de 2013

Ordenación Sacerdotal de Fr. Franklin de la Virgen del Carmen y Santa Teresa (Morales Castro)


Compartimos con todos la alegría de la Ordenación Sacerdotal de Fr. Franklin Morales Castro que se realizó el día de hoy 27 de abril de 2013, en ceremonia convocada a las 10:00 am,  en la Iglesia San Francisco, de la Ciudad de Barquisimeto. Recibió la Ordenación de manos de Mons. Fr. Oswaldo Azuaje Perez, obispo de Trujillo.
Junto con Fr. Franklin, tres hermanos del teologado recibieron las órdenes menores, que van incorporando progresivamente a los religiosos al camino ministerial. Recibieron el ministerio de lectorado. Fr. Alfonso Rojas y Fr. Albert Marchán y le ministerio de Acolitado Fr. Jonathan Pedroza. Damos gracias al Señor por el ministerio de estos hermanos que representan el fruto de la gracia de Dios obrando en nuestra Iglesia, en el Carmelo Teresiano de Venezuela.

Reseñamos de Manera particular la biografía del hermano Franklin que recibió el ministerio presbiteral.
Fr. Franklin nació el 25 de octubre de 1979, en Caracas, Dtto Capital. Siendo sus padres Tubal Kain Morales y Lourdes Stella Castro.

Antes de ingresar a la Orden de los Carmelitas Descalzos, Franklin  perteneció al Movimiento de la Renovación Carismática del Estado Táchira desde los 18 años. Ingresó en nuestra  orden el 1 de octubre de 2004. Luego de un meritorio postulantado en Barquisimeto, se trasladó al filosofado de los Carmelitas Descalzos en la ciudad de Mérida, dónde Realizó sus estudios de filosofía en el Seminario San Buenaventura de dicha ciudad, entre los años 2005-2008. En este período se destacó en el estudio donde realizó la primera tesis sobre Edith Stein que se hacía en ese recito académico. Y también se destacó en la actividad pastoral donde fundo el grupo juvenil carmelitano  JUCADEME.





Seguidamente hizo el año Noviciado canónico en la Casa de nuestra Orden en la población de Lepaterique, Honduras, culminando el mismo, con su profesión simple el 16 de julio de 2009 donde adquirió el nombre religioso de Franklin de la Virgen del Carmen y Santa Teresa (Morales Castro). Posteriormente Realizó su etapa de  teología en el instituto Teresianum de Roma entre los años 2009-2012.

Ya de regreso en nuestra Venezuela, realizó su profesión solemne en nuestra Comunidad de Potrero de las Casas el 15 de agosto de 2012; y recibió el orden diaconal el 15 de septiembre de 2012, en la parroquia Santiago de la Punta, en la Arquidiócesis de Mérida.

Hoy con este ministerio termina la etapa de formación inicial en la Vida Religiosa y se adentra al servicio ministerial tras los pasos del maestro, nuestro Señor Jesucristo, quien desde ahora, más que nunca, será el referente central de su vida ministerial de Franklin, porque nuestro hermano es ahora canal de gracias especialmente para los pobres y afligidos que buscan el consuelo del trato personal con Cristo. Y es que esto son los sacramentos, gestos personales de Cristo que nos llegan por medio de sus ministros. Que el Dios de la Paz siga configurando a Fr. Franklin en ministro de su gracia.

Compartimos a continuación la homilia de Mons. Oswaldo con motivo de la ordenación de nuestro hermano.

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Homilía de Monseñor C. Oswaldo Azuaje, OCD, Obispo de Trujillo,
en la ordenación presbiteral de Franklin Morales, OCD,
 en Barquisimeto, Iglesia de San Francisco. 27 de abril de 2013.

Querido Franklin, hoy el Carmelo Teresiano de Venezuela se llena de alegría con tu ordenación sacerdotal. Eres hijo de una rica tradición espiritual que en la Iglesia de nuestro recién estrenado siglo XXI sigue ofreciendo a muchos hombres y mujeres caminos que señalan la posibilidad de adentrarse en una profunda experiencia de Dios, el Jesús amigo fuerte de Teresa de Jesús y el Dios de la fe de Juan de la Cruz. Los escritos y el testimonio de los santos del Carmelo son fuente de inspiración que animan a aquellos que tienen sed de Dios.

Este día tan significativo para ti, el día de tu ordenación sacerdotal, lo compartimos en la comunión de la Iglesia y del Carmelo. Lo compartimos con estos hermanos sacerdotes carmelitas con los que nos une una fraternidad y una historia que nos sigue forjando por caminos distintos, pero focalizada en Jesucristo, yo como obispo, tú y ellos como sacerdotes del Señor. Es esto lo que nos une en nuestra vocación carmelitana: “vivir en obsequio de Jesucristo”. El nuevo ser sacerdotal creará en ti una tensión que la oración colecta de hoy define como un vivir tu ministerio y tu vida buscando solamente la gloria de Dios en Cristo.

A partir de hoy –en breves momentos-, como un sorprendente milagro que nace de las manos de Dios, mis manos se posarán silenciosamente sobre tu cabeza y luego ungirán tus propias manos para que seas sacerdote de Jesucristo, único y Supremo Sacerdote. Tus manos serán manos que bautizarán y bendecirán, que conducirán a Cristo a niños, jóvenes y adultos. Con tus manos realizarás el signo del perdón y la misericordia sobre los pecadores. Serán manos que llevarán a los esposos a ser testigos y signo del amor de Cristo-Esposo a su iglesia. Esas mismas manos serán fuente de consuelo y unción saludable para los enfermos, los ancianos, los moribundos.

Tu ministerio será ministerio de la Palabra. Tus oídos serán para escuchar a Dios y para escuchar a tus hermanos, los hombres. Como buen carmelita la oración penetrará tu vida de “Aquél que sabemos nos ama”. Lee, ora y medita la Palabra de Dios. La regla carmelitana te llama a hacerlo “día y noche”. No te apropies de la Palabra de Dios, porque no te pertenece, entrégala –al proclamarla y explicarla- como Jesús mismo la entregó a todos, para dar vida, para producir frutos de conversión y de amor. La sabiduría que nace del encuentro con la Palabra de Dios es consecuencia de la unión y fidelidad al Espíritu Santo, el Espíritu del Señor. Tú sembrarás, el Espíritu de Dios, que en todo momento te asistirá si te abres a él, y él dará el crecimiento y los frutos.

El sacerdote celebra los sacramentos para santificar al pueblo de Dios. Por ese motivo la iglesia te exhorta hoy: “Considera lo que realizas e imita lo que conmemoras, y conforma tu vida con el misterio de la cruz del  Señor”. La Eucaristía es el misterio de comunión y de amor por excelencia, su celebración te invita a la coherencia de vida –a la santidad ejemplar-, configurándote con la cruz de Cristo. En el altar se celebra la entrega total de Dios a la humanidad. Y así como Jesús se nos reparte para que comulguemos sacramentalmente con su cuerpo y su sangre, así mismo el sacerdote recibe de él la encomienda de ser alguien para los demás. Franklin, recibe esta invitación a ser eucaristía para los demás. Cuando repartas el cuerpo de Cristo estarás repartiendo un trozo de la vida del Dios infinito hecho carne, un pedazo de la Iglesia –su instrumento de amor en el mundo- y  un poco de ti mismo.

La lectura del profeta dice “antes que te formaras en el vientre de tu madre, te escogí, antes que salieras del vientre materno, te consagré”. Vienes de una historia que te ha ido haciendo a lo largo de los años. Tachirense de pura cepa. Hoy te acompaña también tu familia, especialmente tu papá Tubalcaín y tu mamá Lourdes. Desde esa raíz humana Dios te quiso llamar. Recuerda al profeta que te señala: “no digas “soy un muchacho”, que a donde yo te envíe, irás, y lo que yo te mande, lo dirás… No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte”.  Con tus hermanos del Carmelo Teresiano Dios te llama y te envía para que proclames su gloria, para que des testimonio de la ”misteriosa experiencia de Dios” que has cultivado en tu tiempo de formación, tiempo que te ha llevado a Centroamérica y a Roma y que hoy te devuelve a tu tierra venezolana. Vívela con un sentido profundamente misionero, con el espíritu que movió a los primeros carmelitas descalzos a dejar sus vidas en las costas africanas, ese mismo espíritu que movió el corazón misionero de Santa Teresita de Lisieux, Patrona de las Misiones. El Señor en el evangelio de hoy te dice: Padre “como tú me has enviado al mundo, así los envío yo también al mundo”. Resuene en tu corazón el gran mandato del Señor Jesús: “Vayan al mundo entero y proclamen el evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará, el que se resista a creer será condenado” (Mc 16,1517). Esa es tu misión y tu vocación misionera.

No quiero dejar a un lado a los hermanos carmelitas que hoy reciben los ministerios del lectorado y acolitado. Por medio de ellos se marcan los pasos que darán hacia el sacerdocio. Ellos señalan la doble dimensión característica del ministerio sacerdotal: el servicio a la Palabra de Dios y la dimensión sacramental del servicio al altar. Dios bendiga su camino hacia el sacerdocio, cuenten con mi oración y mi aliento.

Querido Franklin, mirando a María y encomendando tu ministerio sacerdotal a ella encontrarás consuelo, ánimo y compañía. María es el modelo perfecto de cristiano y de apostolado sencillo. El componente de humildad de la Virgen te enseñará a no ponerte en primer lugar, como ella lo hace en el evangelio. Dios ocupará el centro de tu vida. Nuestra Madre del Carmelo será la estrella que inspire tu apostolado. Por eso yo le digo hoy con este himno carmelitano: “Señora, desde siempre los carmelitas nos tenemos por hijos de tu familia, y confiamos que un día él nos acoja en tu regazo”. Acoge a este hijo tuyo y haz de él un santo sacerdote carmelita. Que tu amor materno lo acoja y lo proteja de todo mal, le vigile y socorra en la tentación y el desánimo; y lo lleve siempre al encuentro con Cristo. Amén.



5 comentarios:

  1. Querido Franklin.

    Me uno a tu acción de gracias por el ministerio que hoy recibes para edificar la Iglesia en la gran familia del Carmelo Teresiano de Venezuela. Tienes un gran camino por delante de entrega, fe y crecimiento humano y que sólo se realiza fecundamente desde el encuentro real y diario con Jesús, el Amigo que te ama. Desde España te envío mi bendición, oración y el cariño de siempre... ánimo, hermano, vale la pena!!

    Es también un regalo que recibas la ordenación de nuestro queridísimo hermano Oswaldo a quien saludo especialmente también por aquí. Es hora de cantar las "misericordias del Señor", es hora de "remar mar adentro". Seguimos unidos.

    Vicente De La Torre, O.C.D.

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    1. Querido Vicente muchas gracias por tus felicitaciones, por tu compañía, oración y por tu fraternidad en mi proceso. Que Dios te bendiga, espero verte pronto.

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  2. Apreciado y querido Franklin,

    Cada entrega que hacemos de nuestra persona a Dios, Él la toma para sí y nos mantiene en el camino del servicio y entrega generosa para producir frutos abundantes que hagan felices en el Espíritu Santo de Dios al Pueblo Santo.

    Inicias un camino hermoso de gracias espirituales que tendrá sus dificultades (como todo en esta vida), en las que Dios te mantendrá firme, fiel, perseverante. Enamórate cada día más de la mirada amorosa que Dios Padre mantenga sobre ti en el ejercicio de la oración y apostolado ministerial. Sigue siendo testimonio de vida en Dios.

    Se misericordioso en la administración de los sacramentos (de manera particular en la reconciliación-confesión, la Eucaristía y Unción de los Enfermos)... Recibes la Gracia de Dios y debes dar esa misma Gracia con la convicción que no serás tú, sino el mismo Dios, que dará Gracia sobre Gracia a todos aquellos que, buscando a Dios, acudan a tus consejos y ayuda espiritual.

    En mis cercanos y pocos 26 años de ministerio sacerdotal puedo dar testimonio que vale la pena seguir a Cristo en el servicio a los hermanos. Mantente siempre unido a la Palabra de Dios y también a la vida, escritos, ejemplo y doctrina de nuestros Santos del Carmelo Teresiano. Busca la felicidad dentro de ti en la compañía oracional con el Maestro Cristo... Él siempre te hablará, te dirá verdades y te dará las fuerzas para seguir perseverando. Cuenta con mis pobres pero constantes oraciones, un abrazo hermano, Dios te bendice, Iván Mora Pernía, ocd.

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  3. Franklin: Gloria sea a Dios que has logrado este gran paso en tu seguimiento a Él. Las felicitaciones quedan cortas ya que el trabajo en realidad, está por empezar, o mejor dicho continua. La eleccion que hiciste es la mejor a los ojos de Dios y para nosotros los hombres es una esperanza de saberte bien, en union con quien te ha amado desde siempre.
    Que el amado te retenga con la dulzura de su amor y tu puedas disponer tu alma y cuerpo al servicio completo de su Iglesia.
    Un saludo y abrazo fraterno.
    Erika Eckstein (Guatemala)

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  4. Fr Franklin, las hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón en Loma Verde, estamos profundamente unidas a ti agradeciendo a Dios el regalo que nos da en tu vida y en tu sacerdocio a la Iglesia, recuerda que oramos por ti, que Nuestro buen Dios mantenga viva en ti esa alegría, ese dinamismo que te caracteriza y que es su Don para que a traves de ti se siga perpetuando su presencia viva, alegre y misericordiosa. Un fuerte abrazo, hermano, por tu fidelidad para siempre, oramos al Señor.
    Hna. Lolita Díaz, csc

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